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Los grandes desastres de Napoleón
Escrito por F.J.Giganto   
Domingo, 28 de Febrero de 2010 02:16
Desastres de napoleón

LOS GRANDES DESASTRES DE NAPOLEON


LA CAMPAÑA DE EGIPTO


La exótica campaña sería el primero de los muchos desastres a los que Napoleón se enfrentaría a lo largo de su carrera. La derrota de Abukir fue el presagio de una serie de desastres posteriores. Aunque en tierra las acciones posteriores fueron un éxito, la perdida de contacto por mar con Francia fue determinante para el desarrollo de la campaña. Tras el fracaso de la campaña de palestina en la que la peste, el enemigo y los suministros ingleses a San Juan de Acre convirtieron en una tremenda derrota, hay que sumar la precipitada salida de napoleón que sumió a las tropas en la deseperanza y que caerían a manos de los ingleses posteriormente,

TRAFALGAR


La batalla de Trafalgar se saldó con  3300 muertos franceses, 1200 heridos 500 prisioneros y la perdida de 12 de los 18 barcos franceses participantes. El saldo de su entonces aliado español no fue menor; 1022 muertos 2500 heridos y 200 prisioneros, además de la pérdida de 10 de los 15 barcos participantes. Pero más allá de la trascendencia de los números, Trafalgar supuso el fin de la amenaza de un desembarco masivo en las islas británicas, la imposibilidad de que el bloqueo continental fuese un éxito, y el indiscutible dominio de la armada británica en el mar durante el resto de la guerra.

EL BLOQUEO CONTINENTAL


La obcecación de Napoleón en un bloque económico a Gran Bretaña y a la importación de sus productos comerciales llevó al limite sus alianzas con algunos países cuyas economías nacionales se estaban hundiendo. El bloqueo continental fue una quimera imposible ya que con una armada Inglesa dominando indiscutiblemente los mares y una costa tan extensa era imposible conseguir un objetivo así. Las rupturas del bloqueo continental llevaron a Napoleón, o al menos le sirvió como escusa, a alguna de sus campañas más infructuosas como la invasión de Portugal y posteriormente de la península Ibérica entera o la campaña de Rusia. El bloqueo nunca fue una autentica realidad ya que el contrabando era promovido incluso por altos cargos franceses, en los países satélites o en al misma Francia. De hecho Rusia a pesar de  ser atacada con la escusa de no respetar el bloqueo continental fue invadida por hombres que calzaban en su gran mayoría botas hechas de cuero inglés. .Por contra la economía de los Ingleses nunca llegó a verse dañada seriamente.

BATALLA DE EYLAU.


A pesar de que hay quien la considera un resultado indeciso o incluso una victoria táctica francesa, ya que los franceses se hicieron con el control del terreno, la batalla de Eylau fue uno de los enfrentamientos más duros de las guerras napoleónicas junto con la batalla de Borodino. Los franceses sufrieron 25000 bajas comenzando una rápida sangría batalla tras batalla, que en breve dejaría al emperador sin los insustituibles servicios de los veteranos de Italia Egipto y Bolougne. Este continuo goteo de bajas mermaría progresivamente la capacidad de combate de los Franceses, ya que a cada veterano de varios años de experiencia, varias campañas a sus espaldas y  perfectamente instruidos tanto en combate como en los campos de Boloune le sustituía en la mayoría de las ocasiones un joven bisoño, incorporado antes de terminar su instrucción, por las continuas necesidades de hombres en todos los frentes, y con un ardor guerrero muy inferior al de los viejos revolucionarios. Un hecho claramente comprobable en números, es que cuanto más nos alejamos  en el tiempo de la salida de las tropas de los campos de Bolougne menos contundentes son las victorias francesas.

LA INVASION DE ESPAÑA Y PORTUGAL


La úlcera sangrante de Napoleón, el emperador se metió en una campaña en la que los beneficios que obtendría de haber sido exitosa hubiesen sido muy pocos y pero a cambio obtuvo una situación continuamente inestable, en la que las tropas francesas se desangraban día tras día; se calcula que unos 200000 hombre pudieron morir en la guerra peninsular. Napoleón se vio abocado a un tipo de guerra, la guerra de guerrillas para la que no estaba preparado. Además del perjuicio en número de tropas perdidas y retenidas en la Península, que se podrían haber aprovechado en otras partes de Europa, su prestigio se vio mermado, les dio a otras naciones el camino a seguir en su resistencia a los franceses y propició un innecesario frente terrestre para que las tropas Británicas pudiesen enfrentarse al poder de Napoleón.

LA BATALLA DE BAILÉN


A pesar de no haber sido una batalla de grandes dimensiones como otras del periodo Napoleónico, fue un desastre tremendo tanto por las consecuencias en el campo de batalla, todo en ejército de 21000 hombres apresado en su totalidad, como por las consecuencias políticas La pérdida de prestigio fue enorme, después de haber derrotado a los ejércitos europeos más potentes de la época, Prusianos, Austriacos y Rusos, un ejercito francés con un buen general al frente, el general Dupont, era apresado por otro ejército en franco declive como era el español. Las consecuencias inmediatas fueron el pánico que hizo a José Bonaparte, hermano de Napoleón e impuesto Rey de España,  y a sus generales retirarse hasta la frontera del Ebro. Las consecuencias a largo plazo fueron la demostración de que los invictos franceses podían tener puntos débiles. Bailen sólo fue la primera de una serie de tremendas derrotas sufridas por los ejércitos franceses en la Península Ibérica.

ASPERN ESSLING


En esta ocasión el Archiduque Carlos, sin dudad el mejor comandante Austriaco, consiguió repeler el intento de cruzar el Danubio por parte de las tropas de Napoleón. Aunque sobre el terreno las bajas fueron parecidas en ambos bandos, y los franceses consiguieron salvar gracias a la profesionalidad de sus tropas y de sus mandos lo que podría haber sido un gran desastre, el resultado dio muestras de que los tiempos de Austerlitz habían pasado y de que la diferencia ente el ejército de  Napoleón y sus enemigos se había reducido ostensiblemente.

LA CAMPAÑA DE RUSIA


Sin lugar a dudas la gran catástrofe de la era napoleónica y una de las mayores catástrofes militares de la historia. El desastre no se limitó al número de vidas, cerca de medio millón, sino la calidad de unas tropas que eran insustituibles, las perdidas de excelentes caballos entrenados para la guerra, de hecho a lo largo del resto de la guerra, la caballería napoleónica adolecería de falta de efectivos de calidad tanto en hombres como animales, la perdida de toneladas de material de guerra y armamento; sin olvidar la muerte de muchos jefes militares a todos los niveles y en todos los puestos. No menos tremendo fue el impacto psicológico que los veteranos supervivientes sufrieron durante la campaña,    por ejemplo hay autores que afirman que el mariscal Ney el último de los altos mandos en dirigir la caótica retirada sufrió un deterioro psíquico del que ya no se recuperaría y que tendría su reflejo en sus a veces inexplicables acciones posteriores. El desastre francés en Rusia fue sin duda algo de lo que Napoleón y Francia no podían recuperarse dada la amplitud tanto cuantitativa como cualitativa de las pérdidas.

LA BATALLA DE VITORIA

La batalla de Vitoria marca prácticamente el punto y final a la desastrosa sucesión de derrotas de los franceses en la Guerra de Independencia, como es conocida en España o Guerra Peninsular como se la denomina en otros países. Además del alto coste humano unos 8000 hombres entre muertos heridos y prisioneros,    también se perdieron prácticamente todas las piezas de artillería, el colosal tesoro que se había expoliado de España y mucho material. Uno de los hechos más preocupantes de esta batalla es el autentico caos en el que termina, con los franceses huyendo en absoluto desorden hacia su país y con las tropas inglesas entregadas al saqueo desatendiendo su deber de persecución de un enemigo derrotado. Este absoluto descontrol final de la batalla muestra el caos que empezaba a imperar en una guerra que con pequeñas interrupciones había asolado toda Europa durante veinte años y también era la muestra de que aquello no era ni la sombra del victorioso ejercito francés de la revolución y el principio del imperio.

LA BATALLA DE LEIPZIG


Este es sin duda el gran desastre militar, en una sola batalla,  de las tropas napoleónicas por encima incluso de la batalla de Waterloo. Fue la batalla más numerosa de las guerras napoleónicas en la que ambos bandos pusieron toda la carne en el asador. En principio Leipzig estaba destinada a ser una derrota táctica francesa consecuencia de la inferioridad numérica, pero una serie de desatinos la convirtieron en una catástrofe. La temprana voladura por un error francés del puente de Lindenau sobre el río Elster dejaba aislado a gran parte del ejército francés. El ejército de Napoleón perdió más de 30000 hombres entre muertos y heridos, además otros 30000 franceses fueron hechos prisioneros. Tal volumen de perdidas era irrecuperable a corto plazo para una Francia ya desangrada por veinte años de guerras constantes.

LAS TRAICIONES


La interminable sucesión de guerras y otro tipo de intereses fueron minando poco a poco los apoyos de Napoleón, el cual sufrió varias traiciones y desafecciones a lo largo de su intensa vida, tanto por parte de sus colaboradores más directos como por la ruptura de tratados o alianzas por parte de otros  Países. Entre las más llamativas estarían la de su Cuñado y compañero  de innumerables campañas, el mariscal  Murat, que tras la derrota de Leipzig, se pasa a los aliados como Rey de Nápoles, trono en el cual le había sentado el Propio Napoleón. Otra infame traición fue la del mariscal Marmont, que en las postrimerías de la campaña de Francia llegó a un acuerdo con los aliados para retirar sus tropas del entorno de París. Marmont ha pasado a la historia francesa como el prototipo de traidor y hoy en día es sinónimo de traición en Francia; la palabra “ragusade” que en francés es traición proviene de su título de Duque de Ragusa. Otra sonada traición, esta vez de un contingente entero, fue la de las tropas Sajonas, unos 5000 hombres y 60 cañones, se pasaban al enemigo en plena batalla de Leipzig dejando una gran brecha en el dispositivo francés. Estas son solo algunas de las muchas traiciones sufridas por Napoleón a lo largo de su carrera, las cuales fueron grandísimos golpes a la moral de Napoleón la cual se iba viniendo abajo  a medida que las cosa empeoraban.

LA BATALLA DE WATERLOO


El desastre final, aunque por ser el colofón final de las guerras napoleónicas, es la más sonada y conocida, sin duda no tiene parangón con ninguna de las anteriores ya que a pesar de ser una gran derrota militar, sus consecuencias más tremendas fueron sobre la moral del ejercito de Francia y sobre todo del emperador. La bajas francesas en esta batalla fueron de unos 32000 o 35000 hombres entre muertos heridos y prisioneros, pero su gran importancia estuvo en que fue el último clavo en el ataúd del imperio napoleónico y de la carrera militar y política de Napoleón.
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Última actualización el Lunes, 26 de Abril de 2010 10:48
 

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