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Escrito por F.J. Giganto
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Sábado, 18 de Abril de 2009 18:21 |
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Tumba del auténtico Mariscal Ney en Pere-Lachaise
Como bien sabemos, la historia oficial nos cuenta que el mariscal Ney, el bravo entre los bravos, murió fusilado en una especie de escarmiento realista después del cambio de bando del mariscal durante el regreso de Napoleón Bonaparte de la isla de Elba. Una vez detenido un consejo de guerra se declaró incompetente para juzgarlo, alegando que Ney era noble y debía de ser juzgado como tal. En un nuevo juicio integrado por personas pertenecientes a la nobleza donde el mariscal apenas tenía apoyos fue sentenciado a muerte por 139 votos contra 17 el 6 de diciembre de 1815. Al día siguiente fue trasladado desde la prisión a los jardines del Observatorio de París, donde debía ser fusilado. Al mariscal Ney se le concedió el honor de dar las voces de mando durante el fusilamiento; tras colocarse la mano en el pecho gritó con gran aplomo ¡Soldados disparad al corazón! . Después de la descarga el cuerpo de Ney yacía en el suelo bañado en sangre y posteriormente fue llevado a un hospital donde su cadáver reposó toda la noche. Al día siguiente, fue enterrado en el cementerio del Pére-Lachaise; su viuda no asistió.
En 1818 un profesor de francés de la ciudad de Florence en Carolina del Sur, Estados Unidos, afirmaba ser el mariscal Ney. Se llamaba o se hacia llamar Peter Stuart Ney. El profesor explicó que los soldados no habían querido disparar contra él y que el Duque de Wellington había organizado una trama para salvar la vida a su colega; este le habría hecho llegar un frasquito de liquido rojo a través de un diplomático inglés, que ciertamente asistió a la ejecución, con el objeto de romperlo en el momento adecuado. A continuación mientras Ney era puesto, habría sido sustituido por un cadáver del hospital que, siempre según la versión de Peter Stuart, sería el cuerpo que realmente fue enterrado en la tumba del mariscal Ney. Posteriormente el mariscal habría sido embarcado discretamente rumbo a Estados Unidos donde habría empezado una nueva vida.
Según un médico que le hizo un reconocimiento aquel hombre mostraba heridas en los mismos lugares del cuerpo en los que el mariscal fue herido. Durante la travesía en barco a los Estados Unidos se dice que un veterano de las guerras napoleónicas le reconoció e interrogado más tarde ratificó su declaración. Otras personas que habían conocido a Ney afirmaron al ver a Peter Stuart que era el autentico mariscal Ney. Se dice que este hombre era un magnifico tirador de sable y que conocía perfectamente todos los pormenores de la familia Ney, así como las batallas tropas y trofeos de éste. Un grafólogo de Nueva York que analizó las grafías de ambos atestiguó que estaban escritos por la misma persona.
En su lecho de muerte sus ultimas palabras fueron según unas versiones “Yo soy el mariscal Ney” según otras “Bessières ha muerto, la vieja guardia ha muerto, ahora , por favor dejadme morir en paz”. En su lápida está escrito “..soldado de la revolución francesa bajo napoleón Bonaparte”.
En ocasiones la leyenda es más bonita que la historia y siempre es más agradable imaginar que la historia de Peter Stuart fuese cierta a reconocer que el “bravo entre los bravos” murió víctima de una absurda represalia Borbónica.  |
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Última actualización el Domingo, 17 de Mayo de 2009 10:29 |
a investigar se dijo....libertad lamarque afirmó haberlo visto vivo en buenos aires!!!!