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Batalla de Bailén. La primera derrota francesa.
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Escrito por F.J.Giganto   
Domingo, 23 de Agosto de 2009 13:01
Rendición de Dupont en al batalla de bailén

Batalla de Bailén El 19 de julio de 1808 cerca de la localidad de Bailén provincia de Jaén. España

INDICE
Antecedentes
Movimientos previos
La batalla de Bailén

ANTECEDENTES

 


varios acontecimientos anteceden a la batalla de Bailén los cuales habían desembocado en un conflicto  abierto en toda la nación. Tras el Levantamiento del Dos de Mayo, y otras revueltas que comienzan a tener lugar por toda España, las juntas de gobierno de Sevilla y Granada comienzan a reclutar un ejercito para intentar cortar el paso al ejercito francés en Sierra Morena. En origen, el Ejército de Andalucía lo formaban las tropas del Campo de Gibraltar, 16 regimientos de infantería y 3 de caballería al mando del general Castaños. Por su parte, Teodoro Reding comenzó el reclutamiento de un segundo ejército, donde se encontraba su Regimiento Suizo de Reding nº 3, en la provincia de Granada. El reclutamiento fue masivo, con enorme afluencia de voluntarios.


MOVIMIENTOS PREVIOS


Napoleón encomienda al general Dupont, que pasará a la historia por su derrota en la batalla de Bailén a comienzos de julio de 1808, que se interne en Andalucía, la zona más al sur de España, al mando del 5º Cuerpo de Observación de la Gironda, con unos 11.400 e intente llegar a Cádiz para y rescatar a la escuadra francesa de Rosilly. El 8 de julio llegan a Córdoba, ciudad que es sometida al pillaje.
El General español, Javier Castaños por su parte, Gobernador General del Campo de Gibraltar, reúne un ejército de 24.440 soldados de infantería, 2.630 jinetes y 50 piezas de artillería, para tratar de cortar la retirada francesa e incomunicarles con la capital española.


Ante la proximidad de las tropas de españolas de Castaños, los franceses acuerdan enviar dos ejércitos más para formar una fuerte línea defensiva en el río Guadalquivir. Dupont ordena a sus extenuadas tropas retirarse de Córdoba, y Castaños divide en dos columnas a su ejército el 13 de junio, una marchará hacia Andújar, y la otra, con 17.000 soldados de infantería  al frente de ellos el general Teodoro Réding, se dirige hacia la población de Bailén, situada en la retaguardia de las tropas francesas.
Las tropas francesas del general Dupont alcanzan la población de Andújar, después de una lterrible marcha con el sol de andalucía sobre sus cabezas y apenas sin agua. Allí se reúnen con los 9.600 hombres de refuerzo que están a las oredenes del general Vedel, ahora las fuerzas imperiales ascienden 21.000 soldados de infantería y 5.000 jinetes. Pero las tropas del general Vedel son enviadas en dirección a la población de Bailén con el objetivo de proteger la retirada del resto.

La Batalla de Bailén.

Mapa de la batalla de bailén


El día 18 por la tarde el resto del ejército francés reanuda su camino hacia el Guadalquivir con unos 2.300 de sus hombres enfermos, encontrándose hacia las 05:00 horas del 19 de julio con las fuerzas de Réding, las cuales eran más numerosas, en el puente del Ramblar, cerca de Bailén. Las tropas de Vedel parecen haberse perdido en la zona, mientras las de Castaños se aproximan desde Andujar a la retaguardia de Dupont. Ha comenzado la batalla de Bailén.

3:00 AM: Ataque de las unidades de  las priemeras unidades francesas en El Ventorrillo.

Sobre las 3 horas de la madrugada del día 19 de julio las primeras unidades francesas comandadas  por el mayor Teulet cruza el río Rumblar usando para ello el puente de piedra, a unos 5 km al oeste  de la población de Bailén. Los franceses comenzaron a ascender hasta alcanzar las alturas al oeste de Bailén. En cuanto los franceses comenzaron a descender la ladera, a un kilómetro aproximadamente del puente de piedra, se encontraron con una compañía de cazadores perteneciente a la Guardia Valona que estaba posicionada en los puestos avanzados españoles, que estaban situados en un ventorrillo aislado. Tras entablar un pequeño combate los españoles se retiran pero todos empiezan a ponerse en guardia ante el inminente ataque. Las tropas de Teuler siguieron con su avance otros tres kim más, para alcanzar la zona llamada la Cruz Blanca, donde es interceptado por las tropas españolas mandadas por el brigadier Venegas.  Empieza a estar claro que la guerra de movimiento de las semanas anteriores ha terminado y que ambos bandos están dispuestos a trabar combate.


3:30 AM: Los franceses se retiran de Cruz Blanca.


Los españoles rápidamente se dan cuenta de que el grueso de las tropas de Dupont aún está por llegar y deciden desalojarles de la Cruz Blanca, de modo que las tropas del ala derecha bajo las ordenes del brigadier Venegas y las del ala con el brigadier Grimarest al mando deciden desalojar a las tropas francesas de la peligrosa posición de la Cruz Blanca.


Tras un duro combate, los españoles consiguieron hacerse con dos cañones franceses, después de caontraatacar bayoneta en mano, consiguieron  retomar los cañones. Con la continua afluencia de soldados españoles,  los franceses se vieron inferiores numéricamente y terminaron por retroceder hasta el  río Rumblar  de nuevo y situaron sus cañones en la orilla opuesta. El brigadier Grimarest anvió al Regimiento Farnesio de caballería, contra los franceses ; pero el mayor Teuler forma un escuadrón de cazadores bien alineado en la carretera y con descargas fusilería y fuego de artillería, consiguen mantener a distancia a los hombres del Regimiento Farnesio.


Las tropas españolas pararon su ataque y volvieron para ocupar posiciones más sólidas, menos el 1er. Escuadrón del Regimiento Farnesio que se desplegó al Este del puente del Rumblar y el Batallón Provincial de Ciudad Real, 30 jinetes del Regimiento España y la 2ª Compañía de Zapadores, que se desplegaron en el Cerrajón para salvaguardar el paso hacia  la Cruz Blanca.


5:00 AM: Los Cazadores Dupré cargan contra los españoles.


A esta hora el general en jefe francés, Dupont, con la llegada de las primeras luces escucha el ruido de la artillería  cerca del puente del Rumblar. Inmediatamente ordena al general Fresia,  que avance con sus dos brigadas en aquella dirección. La Brigada de Dupré, está formada por dos regimientos de cazadores sumando entre ambos unos 500 jinetes,  es la primera en llegar a la posición del mayor Teuler e incorpora seis nuevos cañones a los dos ya existentes.


Dupré cruza el puente del Rumblar con el 1er. Regimiento de Cazadores de su Brigada y se lanza sobre el 1er. Escuadrón del Regimiento de Farnesio que resultan arroyados. Los jinetes franceses, consiguen sobrepasar el alto de la Cruz Blanca y alcanzan la batería central del dispositivo español y liquidan a sablazos a los supervivientes. Inmediatamente son atacados por el flanco por el Batallón de Infantería de Ceuta y el Regimiento de Infantería de la Reina, y el 2º Escuadrón del Regimiento de Farnesio.Al verse rodeados por fuerzas superiores, los franceses consiguen retirarse aunque con graves pérdidas hasta alcanzar de nuevo la Cruz Blanca, donde se les unió el 2º Regimiento de Cazadores de la Brigada Dupré. Los efectivos de la Brigada quedaron reducidos a apenas 400 jinetes en condiciones de combatir.


Tras ser rechazada la carga de la caballería francesa, estos esperan la llegada de refuerzos. Mientras tanto habían desplegado las cuatro piezas de artillería, la vanguardia y las seis de la Brigada Dupré a la izquierda de la Cruz Blanca, en la ladera del Zumacar Chico. Al tiempo que llegan las tropas de la Brigada de Infantería Chabert a las 5:30 comienza un duelo artillero se alarga durante una hora y en el que la artillería francesa sale derrotada del particular duelo, llevaron la peor parte ya que sólo disponían de piezas de cuatro libras mientras que las españolas eran de ocho y de doce, resultando cinco piezas francesas destruidas.

6:30 AM: Contraataque francés en toda la línea española.


Sobre esta hora llegaron,
la Brigada de Dragones de Privé y la Brigada de Infantería de Chabert, que alcanzan el puente del Rumblar. En aquel momento, Dupont aún tenía operativos 10 cañones, 1400 jinetes y unos 3.100 infantes. La Brigada Pannetier aún se encontraba a unos 5 km, así que Dupont aún tendría que esperar algún tiempo antes de contar con ella


Dupont decide atacar sin espera a que llegue todo su ejército, ante la amenaza de que  el general Castaños se presente con el ejercito de Andalucía en su retaguardia. Para ello organizaron cuatro columnas sobre la base de los cuatro batallones de infantería (tres de la 4ª Legión y uno suizo) cubiertos en el flanco  derecho por los Dragones y Coraceros de Privé y en el izquierdo por los Cazadores de Dupré. Apoyados por el fuego de artillería procedente de la Cruz Blanca atacarían la batería central española en dirección a Bailén. Por su parte, el general Réding también temía la irrupción de Vedel y Dufour por la retaguardia española, por lo que ordenó a Venegas y Coupigny atacar a las tropas francesas por sus los flancos.
El general Venegas descendió el Cerro Valentín contra el ala izquierda francesa llevándose  con él al Regimiento de Órdenes Militares y los cazadores de la Guardia Valona. Dupont no esperaba  que los españoles pasaran tan pronto a la ofensiva y envió en su contra a los 400 jinetes que aún le quedaban al general Dupré. Entre ambas fuerzas existía un profundo y ancho barranco que la caballería francesa tuvo que rodear bajo el fuego de los españoles, lo que les produjo muchas bajas. A pesar de ello los franceses sortearon el obstáculo y cargaron contra los españoles, que se vieron obligados a retirarse al Cerro Valentín.


Al tiempo, las tropas españolas posicionadas en el Cerrajón dispararon sobre el flanco derecho de las tropas francesas asentado en la Cruz Blanca, de modo  que el general Dupont decidie enviar a los Dragones y Coraceros de Privé. Éste flanquó por la izquierda la posición de los españoles con intención de sorprenderles por su flanco desde El Portillo de la Dehesa y cerrarles la vía de escape, por lo que las tropas españolas, se retiraron hacia la líneaespañola, abandonando en su retirada, una bandera  que finalmente fue capturada por las tropas francesas. El marqués de Coupigny avanzó para reforzar a los espñoles,  el 1er. Batallón del Regimiento  de Réding, la 4ª Compañía de Zapadores, y
con el Regimiento de Jaén, ayudados por un escuadrón de caballería, del Regimiento España y los lanceros de Xerez. Todos ellos fueron atacados por los jinetes de Privé, que en su carga diezmaron a los jinetes españoles, a decenas de zapadores y se lanzaron a continuación contra el Regimiento de Jaén.


A causa de la presión de la caballería francesa , se temió el desplome del ala izquierda  de los españoles, que se vieron obligados, a adelantar los Regimientos Provinciales de Bujalance, Cuenca y Trujillo para portejer a los supervivientes, siendo dirigidos de viva voz por sus coroneles Marqués de las Atayuelas, D. Pedro Conesa y D. Diego de Carvajal. La batería de doce libras situada en el ala izquierda española fue lo único que consiguió detener a base de su fuego a la caballería francesa.


Mientras en el centro de la batalla, el general Chabert  presionaba con su infantería a los artilleros de la batería central española. La infantería y artillería francesas fueron objeto de un duro fuego de cañón de las tres baterías españolas que centraron sus disparos, sobre las tropas francesas que avanzaban lo cual no conseguía detener su ataque. El primer batallón de la 4ª Legión se encontraba ya  a apenas unos 350 m. de la batería central de los españoles, cuando los Regimientos de Caballería Farnesio y Borbón cargaron contra ellos desde ambos lados de la batería, el regimiento Farnesio por la derecha y  el regimineto Borbón por la izquierda, obligando a los franceses a detener su intimidatorio avance. Las unidades francesas se retiraron en desbandada  hacia la Cruz Blanca causando una gran desorganización durante su apresurada retirada a los batallones franceses que avanzaban tras ellos. Una vez al abrigo de los olivares de la cruz blanca cayeron sobre los jinetes españoles, causando la muerte del teniente coronel D. Francisco Bonet del regimeinto Farnesio.


Cuando los reegimientos Farnesio y Borbón se disponían a regresar a  la línea del frente español ,son interceptados por los coraceros y dragones franceses de Privé, que había recuperado su organización después de sus cargas anteriores. A continuación se produjo una encarnizada lucha de caballería en la que murieron otros cuatro oficiales del Farnesio: el oficial D. Gregorio Prieto, el teniente D. Joaquín Tornos y los ayudantes D. José Daguino y D. Antonio Angulo. Los dragones y coraceros franceses hicieron retroceder a los regimientos Farnesio y Borbón hasta la batería central, donde se reagruparon paraenfrentarse a los franceses apoyados por los artilleros. Unidades de la reserva española acudieron al encuentro con los hombres de Prive, y al final entre todos consiguieron diezmarles.


8:30 AM: Contraataque de las Brigadas Pannetier y Privé al ala derecha de los españoles.


A esta hora llegan al puente del Rumblar las fuerzas francesas que venían en camino. Después de haber conseguido con éxito el primer ataque de las tropas francesas, Réding decide sacar partido a  su superioridad numérica antes de la llegada de los hombres de Vedel por su espalda, así que ordena al general Venegas atacar el ala izquierda francesa con todas su fuerzas desde Cerro Valentín hacia el Zumacar Chico.


Dupont envió contra estas fuerzas la Brigada Pannetier que acababa de llegar, la cual apenas se había recuperado de su apresurada marcha. La formaban dos batallones de la 3ª Legión y dos batallones de la Garde de París. Sin tener un momento de descanso, se dirigen directamente desde el Ventorrillo del Rumblar hacia Zumacar Grande a través de un terreno muy accidentado y repleto de espesos matorrales. Mientras, los Marinos de la Guardia se dirigen hacia la Cruz Blanca para dar soporte a  las piezas de artillería allí emplazadas. El avance de la Brigada Pannetier obliga a Venegas a detenerse a la altura del Zumacar Grande, donde contuvieron los ataques de la infantería francesa. Dupont se ve abligado a lanzar una vez más a la Brigada Privé  contra los españoles, la carga obligó a los hombres de Venegas a retroceder a sus posiciones anteriores en el Cerro Valentín. El Regimiento de Órdenes Militares cubrió la retirada del resto de lasfuerzas sufriendo numerosas bajas.
Tras el fracaso del avance de Venegas, la Brigada Pannetier se despleiga junto al Zumacar Chico para frenar el avance del ala derecha española.


Sobre las 10:00, los franceses están agotados por el combate, el calor y la sed. No obstante, Dupont intenta de nuevo golpear el centro español. Vuelve a formar las cuatro columnas al mando de Chabert y las dirige contra la batería central de los españoles. La infantería francesa fue franada en seco, por las descargas de fusilería y  la artillería española. Con muchas bajas y perdida de cohesión, los hombres de Chabert retroceden, protegidos por los apenas 150 jinetes de Dupré que vuelven a sufrir serias bajas, esta vez incluso el mismo Dupré muere por un impacto de metralla en el vientre.

12:00 PM: Tercer intento francés de romper el centro del dispositivo español.

Dupont empieza a temer por su situación, después de múltiples intentos  no ha conseguido romper la línea española y ha sufrido muchas bajas, sus hombres están agotados; por otra parte las tropas del general Vedel siguen sin aparecer y teme la llegada de Castaños, la única solución que ve el general francés para desbloquear su situación es romper de una vez el centro francés. Retiró los dos batallones de la 3ª Legión de las fuerzas de Pannetier que estaban desplegadas frente al ala derecha de los españoles y los colocó en el flanco izquierdo de su línea de ataque. En el flanco derecho colocó el 2º Batallón del Regimiento Suizo nº 4, un batallón de la 4ª Legión y los efectivos de la Brigada Suizo-Española del general Schramm. En el centro de su línea de ataque colocó los 400 Marins de la Guardia; detrás de ellos los dos batallones que quedaban de la Brigada Chabert. A ambos lados de la línea situó a  los agotados 100 jinetes que quedaban de la Brigada Dupré, cincuenta a cada lado. Al fente de  las tropas se pone el propio general Dupont y con los otros generales franceses.


Las tropas del imperio napoleónico, avanzaron en pleno verano andaluz con 40 grados a la sombra, mientras que gracias a que la batalla se está desarrollando muy cerca de la población de Bailén, la población civil ha sumisnistrado continuamente agua a los españoles lo cual les ha permitido mantenerse en mejor estado físico así como refrescar regularmente las piezas de artillería. Los españoles comenzaron a lanzar sobre ellos toda la potencia de fuego que les era posible. La columnas francesas, rápidamente comenzaron a flaquear. Tan solo los Marinos de la Guardia aguantaban el tipo y seguían avanzando. Para empeorar las cosas el general Dupont es herido por un disparo en la cadera. Los franceses  creyendo muerto a su comandante en jefe se retiran una vez más hacia la cruz blanca. Los Marinos de la Guardia se vieron forzados a retirarse para no quedar aislados. del resto de las fuerzas francesas El cúmulo de fatalidades no había terminado, los suizos de la Brigada Rouyer, se ponen frente a frente a frente con el Regimiento Réding nº. 3 también suizos, esta circunstancia hace que los hombres de Rouver se nieguen a pelear con sus compatriotas. Más tarde, mientras  se negocia de rendición de los francese, se pasarían a los españoles 1.380 soldados suizos, mientras que los oficiales de ambos regimientos y 308 soldados permanecieron con los franceses y fueron incluidos entre los prisioneros de guerra.

1:00 PM: Dupont pide a Teodoro Réding  un alto el fuego.


Sobre la una de la tarde, las tropas de Dupont, están completamente desmoralizadas y extenuadodas. hacen caso omiso de sus oficiales que intentan reorganizarlos. Al  general Dupont tan solo le quedan unos 2.000 hombres en condiciones de continuar el combate:  los jinetes de la Brigada Privé
los dos batallones de la Guardia de París y los Marinos de la Guardia. Por otra parte, el general Vedel sigue sin dar señales de vida; la amenaza del general Castaños sigue en el aire. Todos los intentos de Dupont de quebrantar la línea de frente de los españoles han sido inútiles. Para poner  peor las cosas el destacamento volante de Cruz Mourgeón aparece por la retaguardia de las tropas francesas a la altura de la población del Rumblar.


El general Dupont herido y desmoralizado decide interrrumpir el combate y envía a su ayudante, de campo, el capitán de Villouters, a parlamentar con el general Réding para suspender las hostilidades y que les dejen paso libre a través de la población de Bailén. Réding acepta la primera de las peticiones y se niega a la segunda. Le informa de que debe consultar a su superior, el general Castaños, para lo cual el capitán sería acompañado por los coroneles D. Antonio de la Cruz y D. Francisco Copons hasta Andújar para encontrarse con el general Castaños.


A las dos de la tarde aparece por puente del Rumblar las primeras unidades de las tropas que Castaños había enviado desde Andújar para dar caza a las tropas francesas del general Dupont. Estas estaban foramdas por 9.375 hombres y 12 cañones pertenecientes a la División Lapeña y parte de la División Jones, al mando del primero. Este fue informado de la suspensión del combate y se posicionó detrás  del  Rumblar, dejando al ejerito de Dupont completamente encerrado.
A continuación empiezan las negociaciones entre  los mandos del ejercito francés y el español para lograr la rendición del ejercito de Dupont.

17:00 PM: El general Vedel llega al campo de batalla.


Sobre las cinco, por fin el general Vedel alcanza el campo de batalla procedente de La Carolina y Guarromán. Había tardado demasiado en recorrer aquella distancia porque se había entretenido, persiguiendo guerrilleros cerca de La Carolina, así que cuando se aseguró de que las comunicaciones con Madrid no corrían peligro volvió a Bailén dando un rodeo por Linares, de tal modo que, a pesar de oír los disparos y cañonazos de la batalla no aceleró la marcha para llegar a tiempo de prestar ayuda a Dupont. Cuando sus exploradores le informan de lo que han visto, se dispone para aatacar los cerros del Ahorcado y San Cristóbal.


Antes de que se llegase a dar la señal de ataque se presentan portando bandera blanca ante el general Vedel dos oficiales españoles que le informan del cese de hostilidades para negociar, entre los generales de ambos bandos. Vedel concedió quince minutos a su ayudante, comandante Meunier, para confirmar los hechos con su jefe el general Dupont. El plazo de 15 minutos es tan corto que al no recibir confirmación oficila, el general Vedel ordena atacar. Las tropas españolas situadas sobre el Cerro del Ahorcado, Reding había enviado dos cañones y algunos hobmres para prestalers apoyo, son cogidos por sorpresa a causa de la tregua. Habían formado pabellones y estaban descansando. Fueron rodeados por los franceses y los 1.600 soldados españoles desplegados en el Cerro se rinden a los franceses. En cambio, los españoles del Cerro de San Cristóbal, que habían sido reforzados con el Regimiento de Órdenes Militares y las compañías de granaderos del Regimiento de Línea de Jaén, rechazan a los  franceses con un contraataque bayoneta en mano.


Sobre las seis se presenta ante el general Vedel el capitán Barbarín, ayudante del general Dupont, con la orden de detener las acciones contra las tropas españolas, aí se puso fin a la batalla de Bailén.

CONSECUENCIAS DE LA BATALLA DE BAILEN


Las bajas de los franceses fueron de 400 heridos y el elevadísimo número de muestos fue de 2.200 muertos: Mediante las capitulaciones de Andujar se pacta que los 8.200 de Dupont pasen a ser prisioneros de guerra, más 16 generales y 469 oficiales también se han rendido. Estos últimos son liberados, junto a los 9.600 soldados de Vedel, y se les permite regresar a Francia con su botín, a cambio de dejar al resto de sus hombres como prisioneros, quienes serán abandonados por los españoles en la isla de Cabrera, donde pasaran grandes calamidades y la mayoría morirán de hambre y enfermedades. Los supervivientes no serán devueltos a Francia hasta firmarse la paz de 1814. Entre los españoles habría 243 muertos y 730 heridos.


Esta batalla es la primera rendición y la primera gran derrota de un ejército napoleónico, y tiene enorme repercusión en toda Europa, donde hasta ese momento los franceses eran invictos. La primera consecuencia es que Napoleón ordena evacuar a sus tropas de Madrid. El triunfo siempre ha sido asignado al general Castaños que fue el que trazó la estrategia general, pero sobre el campo, el verdadero artífice de la victoria sin duda fue Réding. El triunfo además había sido sobre un ejército francés con unidades de la guardia imperial y sobre un general como Dupont cuyo nombre sonaba como próximo mariscal. Además esta hazaña se consiguió con un reducidísimo número de bajas, con 273 muertos y 730 heridos, a cambio se había capturado matado o herido a más de 20000 soldados franceses.


El único borrón de esta victoria fue lo poco que se respetaron los términos firmados por Dupont en las capitulaciones de Andujar, en parte también por la injerencia británica que no permitió repatriar a los soldados.
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Última actualización el Viernes, 10 de Septiembre de 2010 21:45
 
 
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