Biografía Napoleón Bonaparte
Escrito por F.J.Giganto   
Sábado, 08 de Noviembre de 2008 19:31

 

Biografia Napoleón Bonaparte

BIOGRAFIA DE NAPOLEON BONAPARTE  (Córcega 1769-Santa Elena 1821)

Indice de la Biografía:

Los comienzos del mito de Napoleón.

De joven general a gran heroe.

El sueño de Alejandro.

Napoleón Primer Consul.

Napoleón emperador.

La Campaña rusa o el comienzo del fin.

Los Cien Días y el comienzo de una época.

LOS COMIENZOS DEL MITO DE NAPOLEON

Napoleón nace el 15 de agosto de 1769 en el seno de una familia noble aunque de bajo abolengo. Hijo de Carlos Bonaparte y Leticia Ramolino. Era el segundo hijo de la pareja de un total de trece, de los cuales sobrevivieron ocho José, Napoleón, Luciano, Jerónimo, Luis, Carolina, Elisa y Paulina.

Carlos Bonaparte siempre había jugueteado con la política y había seguido al líder independentista corso Paoli, del cual el joven Napoleón sacaría su modelo a seguir, prueba de ello será su afición a Plutarco emulando al caudillo corso el cual lo citaba constantemente. Pero con el tiempo la necesidad de mantener a una familia tan numerosa hizo que el patriarca de los Bonaparte cediera a ideas más afrancesadas y así en 1779 pudo llegar a diputado por Córcega en París. Gracias a estos contactos Carlos Bonaparte pudo obtener tres becas reales; una para José en el seminario, otra para Napoleón en la escuela militar de Brienne y otra para una de las chicas en el internado de Saint-cir. Napoleón paso sin pena ni gloria por dicha academia y en 1785 consigue el ingreso en artillería y es destinado como alférez al regimiento de La Fere, ese mismo año murió su padre. Más tarde fue destinado a Velence; en este tiempo el joven ofical aprendió a tratar con la tropa, algo que le serviría toda su vida.

Allí se empieza a formar el carácter taciturno del futuro emperador, su escaso sueldo no le permite llevar la jocosa vida de sus compañeros oficiales, generalmente hijos de acaudalados nobles. Pasa muchas horas solo y se dedica a leer a Rousseau y los clásicos, parece más un hombre de letras que un militar. Durante este tiempo dos cosas ocupan su mente; la precaria situación económica en la que ha quedado su familia tras la muerte de su padre y su admiración por Paoli. Tras un periodo en Córcega es destinado a Auxonne en la Borgoña francesa y allí le pillará la Revolución en 1789. Napoleón se mantiene al margen de los acontecimientos y pasa largos periodos en Córcega y participando en la causa nacionalista. Durante este periodo es ascendido a capitán y posteriormente, en 1793 a teniente coronel en funciones. Durante este periodo tendrá su primera experiencia de combate, así como algún episodio un tanto oscuro. Por ese tiempo Napoleón se termina desencantando con la causa nacionalista y el enfrentamiento entre Paoli y los Bonaparte empieza a tomar forma; esta brecha se hará tan profunda que la familia de Napoleón se vera obligada a emigrar a Francia. Los Bonaparte después de un largo periplo terminan recalando en Marsella, allí su madre mantendrá relaciones con un rico comerciante, Clary, y fruto de esos escarceos José se casa con la hija de éste, Marie Julie, que será reina de España y Napoleón conoce a Desiree, probablemente su primer amor.

Tiempo después es enviado a Tolon como jefe de batallón, esta ciudad se había levantado en armas contra la Convención y había pedido ayuda a los ingleses cuya flota asediaba la ciudad. Aquí por primera vez da muestras de sus dotes estratégicas y gracias a su plan el general Dugomier consigue romper el sitio. Tolon marca un antes y un después en su vida; primero porque por fin Napoleón puede dar muestra de su indiscutible valía segundo porque allí conocerá a Junot, Muiron, Marmont, Durot, Victor, Suchet y Leclerc a los cuales llamará a su lado posteriormente.

DE JOVEN GENERAL A HEROE

 

Napoleón en el Paso de San Bernardino

 

Gracias a su victoria en Tolon el 22 de diciembre de 1793 es ascendido a general de brigada, contaba con veinticuatro años. A partir de 1794 comienza una de sus etapas más felices, la vida por fin parece sonreír al joven corso pero esto no dura demasiado ya que su acercamiento a los postulados jacobinos le convierten en sospechoso después del golpe de estado del 23 de julio e incluso llega a ser encarcelado por un corto periodo. Después de esto le fue muy difícil encontrar un destino a su gusto, su falta de medios se hacia patente en su desaliño y su carcomido uniforme. Llegó aceptar un puesto de consejero militar en Turquía, más por necesidad que por placer, pero justo cuando se dispone a partir se produce un golpe realista en París.

La situación era desesperada para la República y Barras llama a su lado a aquel semidesconocido que consigue reprimir la revuelta en París. En recompensa es nombrado general de división y comandante en jefe de la guarnición de París. Su nombre empieza a sonar entre las altas esferas. En París conoce a Josefina una viuda de treinta y dos años y con dos hijos Hortensie y Eugene su marido, el general Beauharnais, había sido guillotinado un año antes. Napoleón, más joven que ella, se dejó sorprender por la elegancia, la sofisticación y su belleza; la atractiva criolla en cambio vio en el joven general la manera de salir de la difícil situación en la que le había dejado la muerte de su marido.

Casi al tiempo que la boda en marzo de 1796 llegó el puesto que tiempo atrás ansiaba, el mando del ejército de Italia. Cuando el 27 de marzo, Napoleón llega para hacerse cargo de su ejército su gozo se quiebra en el acto. El estado de aquellos hombres era lamentable, mal vestidos harapientos, con escaso armamento y muertos de hambre. Por si esto fuera poco el ejército austriaco en Italia era muy superior en número y mejor adiestrado y equipado. La misión de Napoleón era entretener a este ejército mientras Jourdan y Moreau dirigían el ataque principal en dirección a Viena. El joven Bonaparte decidió tomárselo con filosofía y lanzar su ataque contra la península Itálica por sorpresa. Allí cosechó victoria tras victoria ante el potente ejército austriaco, mientras el ataque principal dirigido por Jourdan y Moreau no terminaba de dar frutos. Europa empezaba a poner los ojos en aquel general de veintiséis años que al frente de aquel destartalado ejército estaba poniendo contra las cuerdas al mismísimo imperio austriaco. En vistas a los acontecimientos Napoleón ya no se conforma con ser el segundón y quiere marchar con su ejército en dirección a Viena a lo cual se opone el Directorio. Esta situación no durará demasiado ya que los mandatarios de Francia empiezan a vislumbrar las posibilidades propagandísticas de tal hazaña y terminan por concederle libertad de acción. Después de varios intentos por parte austriaca de detener aquella furia, tras las victorias sobre los mejores generales austriacos, incluido el archiduque Carlos, el camino hacia Viena está abierto y al Imperio Austriaco no le queda más remedio que negociar. Napoleón impone la Paz de Campoformio a su gusto, ya nadie le puede llevar la contraria.

EL SUEÑO DE ALEJANDRO

 

Batalla de las piramides

 

 

Después de la campaña contra Austria Napoleón se ha convertido en un personaje de peso dentro de Francia. Al Directorio le empieza a resultar molesto un general tan inquieto y con tanta fama; así que deciden tenerle lo más ocupado posible. De este modo deciden encargarle la preparación de un plan para invadir las islas británicas. Después de un minucioso examen, termina por llegar a la conclusión de que la operación no ofrece ninguna garantía de éxito. Es en ese momento cuando Napoleón propone la invasión de Egipto y de ese modo llegar a la India atravesando Oriente Medio y atacar de este modo a los británicos en sus colonias. En el fondo más que una operación lógica, Napoleón comenzaba a dar rienda suelta a sus sueños de grandeza, queriendo emular al mismísimo Alejandro Magno.

El Directorio dio su visto bueno, era una buena manera de mantener al peligroso general lejos de París y esto era lo mismo que mantenerle lejos del poder. De este modo el 19 de mayo de 1798 Napoleón embarca rumbo a Egipto. En esta ocasión parte con tropas seleccionadas, buenas armas y gran cantidad de víveres y se lleva con él a la flor y nata de los generales franceses: Kleber, Berthier, Lannes, Bessieres y Murat. Junto a ellos los hombres que ya son desde hace algún tiempo de su confianza: Marmont, Duroc, Junot, Bourienne, Lavallette y Sulkowsky además de una serie de científicos de campos muy diferentes. Para trasladar tan formidable fuerza, unos 30.000 hombres con todo su equipo, caballos y víveres, se reunieron una gran cantidad de barcos y se puso al frente al almirante Breys.

Toda la operación era del más alto secreto, había que evitar un posible encuentro con Nelson que habría puesto en serio peligro la misión. Pero tras la toma de Malta por los franceses Nelson empezó a entrever lo que tramaban los franceses y se lanzo a su persecución. La flota británica llegó a cruzarse con la francesa sin apercibirse de ello por producirse dicho encuentro durante la noche. El desembarco se produjo sin ningún problema. En poco tiempo Napoleón ocupo Egipto militarmente y lo organizó administrativamente aunque respetando las tradiciones musulmanas. Los mamelucos, milicia musulmana dependiente de Turquía, no representaban ninguna amenaza para las modernas fuerzas francesas; como quedo reflejado en la famosa batalla de las pirámides. Pero no todo eran bonanzas para Napoleón, el 1 de agosto de 1798 la escuadra de Nelson penetró en la Bahía de Abukir destrozando a la flota francesa en Alejandría y dejando a Bonaparte prácticamente aislado de la metrópoli francesa. De todos modos el general Bonaparte siguió con su idea de llegar a la India de modo que atravesó El Sinai y tomó El Arich y Gaza sin demasiados problemas. Pero el problema llegó al alcanzar la fortaleza de San Juan de Acre allí los turcos apoyados por la flota británica, lograron resistir las embestidas francesas. Después de dos meses el ejército francés diezmado por las enfermedades y casi sin alimentos opto por retirarse. Ahora sin una flota que le suministrase regularmente y después del desastre de Acre todo estaba perdido. Napoleón decide regresar de incógnito a Francia el 22 de agosto de 1799 dejando a Kleber como comandante del ejército en el norte de África.

NAPOLEON PRIMER CONSUL

Tras su retorno a Francia, Napoleón se encontró con un país de nuevo amenazado por las potencias europeas y un gobierno, el del Directorio, sumido en una profunda crisis a causa de las derrotas militares y acorralado por la oposición jacobina. Ante el peligro de revueltas en la capital, el Consejo de los quinientos se traslada a Saint Cloud bajo la protección de Murat y dejando a Napoleón encargado de mantener el orden en París. Pero aquel joven general ya tenía todo preparado para su asalto definitivo al poder. El 9 de noviembre de 1799 (más conocido por 18 brumario; calendario revolucionario), el Consejo empezó a darse cuenta de lo que ocurría e intentó declarar a Bonaparte fuera de la ley, pero su hermano Luciano Bonaparte lo evitó suspendiendo la sesión. Esto creo un gran tumulto, el cual sirvió de excusa para que Murat entrase en la cámara con sus soldados. La entrada de los granaderos de Murat creo el pánico y la confusión y muchos parlamentarios huyeron. Luciano entre tanto logro reunir a unos cuantos parlamentarios en los pasillos para aprobar la dimisión del Directorio y nombrar un consulado compuesto por Napoleón, Sieyes y Ducos con vistas a reorganizar el país y elaborar una nueva constitución. El golpe se había consumado y además se había conseguido darle un trasfondo de legalidad; la jugada había sido perfecta. La nueva constitución, redactada en su mayor parte por Sieyes y retocada por Napoleón fue aprobada en plebiscito por una mayoría aplastante. La nueva constitución daba al primer cónsul, Bonaparte, un poder prácticamente absoluto, asistido por otros dos cónsules de carácter asesor.

Una vez amarradas las cosas en casa había llegado el momento de enfrentarse de nuevo a las potencias europeas. Napoleón, ahora como jefe absoluto, estaba preparado para la segunda campaña en Italia, si con un ejército de desarrapados conquisto Italia y llegó hasta las puertas de Viena, ¿qué no podría hacer ahora? Cruzó los Alpes en mayo y no se paró a conquistar las fortalezas que se encontró a su paso, simplemente las bordeo; había que ganar tiempo. El dos de junio ocupó Milán y se dirigió hacia Génova, sitiada por los austriacos. El gran choque se produjo en Marengo donde los austriacos fueron derrotados, a continuación se le dio a Moreau la orden de marchar sobre Viena, tras las primeras derrotas el emperador austriaco se vio obligado a pedir el armisticio que se firmó en Steyer el 25 de diciembre, el reino de Nápoles lo haría el 18 de febrero de 1801 en Foligno. Napoleón empezaba a ser la pieza clave en Europa pero aún le quedaba una asignatura pendiente, Gran Bretaña.

Ante la situación de quedar aislada comercialmente se manda a Nelson contra Copenhague en la orbita rusa. Esto desencadena en Rusia una conjura contra el zar Pablo I en la que participa su propio hijo y que culmina con el asesinato del monarca ruso. El nuevo zar, Alejandro I no será en el futuro tan condescendiente como lo había sido su padre. Mientras la difícil situación en la que continúan los británicos desemboca en un breve periodo de paz entre Francia e Inglaterra, la Paz de Amiens. Napoleón aprovecha la popularidad alcanzada tras lograr la paz para un plebiscito que le otorgue el consulado vitalicio del que sale victorioso, el 3 de marzo de 1802 se modifica la constitución y se le otorgan poderes aún más amplios al primer cónsul. Durante este tiempo de paz Napoleón crea el cuerpo de funcionarios de hacienda, el Banco de Francia, organiza la universidad, reorganiza el sistema judicial y supervisa personalmente la redacción del código civil, conocido por código Napoleón y que posteriormente será adoptado por multitud de países; en definitiva, sienta las bases de un estado moderno.

Por otra parte crea la legión de honor lo cual dará pie a una nueva aristocracia. Pero este periodo no dura demasiado y las tensiones con Inglaterra vuelven a ponerse de manifiesto, esta ultima no respeta el tratado de Amiens en cuanto a Malta y el 20 de mayo de 1803 Gran Bretaña declara la guerra a Francia. A finales de ese mismo año se descubre una conspiración realista contra Bonaparte que desemboca en la detención y posterior ejecución del duque de Enghein, Napoleón deja claro que no va a estar dispuesto a que nadie le discuta el poder absoluto sobre Francia. El 3 de mayo de 1804 el Tribunado ofreció la idea de que Napoleón fuera coronado emperador, el senado lo vio con buenos ojos y la idea se sometió a referéndum; los franceses lo ratificaron por amplia mayoría. Como si de la antigua Roma se tratase, Francia había pasado por la republica, el consulado y ahora el imperio. El 2 de diciembre en Notre-Dame Pío VII ofició la ceremonia de coronación, pero justo en el instante de imponerle la corona imperial Napoleón la cogió de las manos del pontífice y se la coloco sobre la cabeza en un acto de infinita soberbia. ¿Dónde había quedado la revolución? ¿Qué opinaban los liberales de toda Europa que tanto admiraban a Napoleón? ¿Qué opinaba aquel ejército que tanto había sangrado por los valores revolucionarios? ¿Cómo un antiguo Jacobino podía ahora arrancarle de las manos la corona imperial al mismísimo Papa y colocarla sobre su cabeza? Europa entera estaba desconcertada.

NAPOLEON EMPERADOR

Napoleón Bonaparte Coronado Emperador

La biografía de Napoleón Bonaparte ya comenzaba a ser una de las más increibles de toda la historia, ahora emperador, lo primero que hizo fue crear una nueva nobleza y de paso premiar a la gente que le había ayudado en su ascensión. Nombro príncipes a Berthier príncipe de Neuchatel, Telliland príncipe de Benebent, Fouche fue nombrado duque de Otranto, Davout duque de Auerstadt y príncipe de Eckmuhl, Lannes duque de Montevello, Lebrun duque de Plaisance... Por otro lado concedió el título de mariscales del imperio a generales como Lannnes, Murat... como premio al apoyo del ejército en su ascensión. En cuanto a la política internacional, tenía que hacer frente en primer lugar al problema ingles. Desde hacia algún tiempo había vuelto a rondar su cabeza la idea de invadir Inglaterra. En marzo de 1804 tenía un nuevo proyecto de invasión de la isla. Sin duda el gran problema lo presentaba la superioridad de la flota británica, necesitaba alejarla del Canal de la Mancha el tiempo suficiente como para desembarcar a su ejército. Los franceses ante esta inferioridad manifiesta decidieron aliarse con España, que a pesar de los reveses sufridos en el pasado siglo, seguía contando con una potente flota.

El plan consistía en atraer a la flota inglesa al Caribe y después volver rápidamente para proteger el paso de las tropas terrestres por el estrecho. Al frente de la operación se puso al almirante Villeneuve, que no estaba a la altura de tal operación y menos teniendo enfrente al mismísimo Nelson. Después de varios errores por parte de Villeneuve todo termino el 21 de octubre de 1805 con el desastre de Trafalgar y con ello se fue para siempre el sueño de invadir la isla. Por otro lado, días antes, el 9 de octubre las tropas terrestres francesas habían sitiado Ulm y ocupado días antes Munich en una nueva campaña contra los austriacos. Inmediatamente los franceses marcharon en persecución del ejército ruso que al mando del general Kutuzov había decidido regresar a Rusia después de enterarse de la derrota de los austriacos en Ulm. Napoleón ocupó Viena y derroto definitivamente a los austriacos y rusos en la batalla de Austerlitz una de las cumbres bélicas del emperador.

Con la paz de Presburgo Austria ponía fin a la guerra y renunciaba a su influencia en Italia y concedía la corona de la parte peninsular de Nápoles a su hermano José, quedando Sicilia bajo el control de los Borbones. En diciembre de 1805 Prusia, que no había tomado partido por la coalición antinapoleónica se decanta en favor de los aliados y el 15 de diciembre sus tropas entran en Hannover bajo manos francesas y empezaron a prepararse para recibir la consabida respuesta bélica del emperador. La respuesta francesa a la provocación prusiana es inmediata, Napoleón se lanza contra ellos con una furia incontenible, los prusianos pierden batalla tras batalla, destacando Jena, Auerstadt y el sitio de Magdeburgo, pero no se rinden y retroceden para unirse a los rusos. El ejército ruso-prusiano es también derrotado en Pulstuck, el 8 de febrero de 1807 se produce un terrible enfrentamiento en Eylau con un resultado espantoso para ambos bandos, 45000 bajas. La batalla había sido tan espeluznante que impresionó a hombres tan curtidos en el campo de batalla como el mariscal Ney o el mismo emperador. Pero el 14 de julio de 1807 los rusos son definitivamente aplastados en Friedland e impone a los rusos y prusianos la paz de Tilsit. Durante este tiempo, Napoleón ha dirigido la política interior, hasta en su ultimo detalle, desde el frente. Dirige una guerra europea, gobierna un país, hace y deshace en toda Europa, se siente muy feliz, el imperio está en su apogeo, gana las batallas y de paso está alejado del envilecimiento de la corte. Vive como a él le gusta, en el frente y rodeado de sus soldados y organiza todo personalmente, apenas podía dormir cuatro horas diarias, pero esta actividad frenética le esta envejeciendo prematuramente. Por otro lado el asunto británico parece no tener fin.

El 21 de noviembre de 1806 el decreto de Berlín impone un bloqueo continental al comercio inglés más férreo que el ya existente. El efecto sobre la economía inglesa fue tremendo. Portugal, muy vinculado a los británicos comercialmente se negó a sumarse al bloqueo; a causa de esto, el 30 de noviembre de 1807 Junot tomaba Lisboa. Con el pretexto de apoyar a Junot en Portugal Murat toma posiciones en España. La confusa situación política del país con Carlos IV su hijo Fernando y Godoy conspirando entre ellos por el poder, hace que Napoleón lo solucione con una medida extrema. Recluye a Carlos IV y Fernando VII en Bayona y hace un cambio de tronos, manda a Murat como rey de Nápoles y se trae a su hermano José, hasta entonces rey de Nápoles, Para ocupar la corona española. La llegada de un monarca extranjero y la ocupación por las tropas francesas disgusta sobremanera al pueblo que termina por levantarse contra los franceses. El poco disciplinado ejército español se une al levantamiento popular. José avisa a su hermano del peligro que España representa, pero el emperador hace caso omiso y el 23 de julio de 1808 se consuma la tragedia. Ese día el general Dupont capitula con todo su ejército ante el general Castaños que mandaba una fuerza mitad profesional, mitad ciudadana. Esta derrota tiene unas terribles consecuencias para los franceses; es su primera derrota en campo abierto y el ejército que arrasa por toda Europa ha quedado en evidencia. Por otro lado, ahora los ingleses tienen un amplio territorio para desembarcar sus tropas. Napoleón se enfurece al conocer la noticia y el 3 de noviembre entra por el País Vasco al frente de más de 200.000 hombres. El emperador en persona y sus generales se imponen en gran parte de la península a ingleses, españoles y portugueses. Pero cuando Napoleón se hallaba en Astorga dispuesto a perseguir a los ingleses de Moore le llega una inesperada noticia. Las dificultades francesas en la península han dado aliento al resto de las naciones subyugadas por los tratados y habían formado una nueva coalición. Napoleón tiene que regresar a París dejando en la península a hombres tan de su confianza como Lannes, Soult o Ney. De nuevo Austria humillada una y otra vez por Napoleón, se enfrenta al amo de Europa, no así Prusia que se hallaba en plena reforma del ejército y del estado después de las ultimas derrotas. La nueva guerra venía precedida de revueltas populares en zonas como el Tirol.

Napoleón reunió rápidamente un ejército de 300.000 hombres lanzándose a continuación contra el enemigo. El 22 de abril se produce el primer enfrentamiento importante en Eckmuhl contra el ejército del archiduque Carlos, viejo conocido de Napoleón. El 13 de mayo Bonaparte entra en Viena por segunda vez. El 21 de mayo de 1809 los franceses comienzan a cruzar el Danubio por un puente de pontoneros entre los pueblos de Aspern y Essling. El combate comienza antes de que los franceses hayan cruzado la artillería y la munición, la batalla es terrible con numerosas bajas por ambos lados. Lannes, probablemente el preferido de los mariscales de Napoleón, resulta herido de gravedad, una bala de cañón le siega las dos piernas y muere nueve días después; incluso el mismo emperador es herido levemente en el muslo. El 5 de julio los franceses cruzan de nuevo el Danubio por Wagram alcanzando en esta ocasión la victoria aunque a costa de muchas bajas. La guerra continua unos meses más en enero de 1810 se termina con la revuelta de los tiroleses y en el norte de Alemania, también insurrecto el ejército inglés que ha desembarcado decide volver al mar por la falta de apoyo austriaco. De nuevo Napoleón se ha impuesto pero a un altísimo coste. Además ahora a la interminable causa inglesa había que añadir la guerra en la península Ibérica donde el ejército francés estaba enfangado en una guerra de guerrillas a la que no estaba acostumbrado. Por otro lado Napoleón quería anular definitivamente a su eterno enemigo austriaco y pensó que un matrimonio con alguien de la realeza austriaca le reportaría muchos beneficios. Primero se emparentaría con una de las casas reales con más solera en Europa, segundo el matrimonio compromete al monarca austriaco y por ultimo la nueva emperatriz podrá darle el hijo que Josefina no ha podido darle. De modo que el 30 de noviembre se divorcia de Josefina el 7 de febrero el gobierno austriaco envía a la archiduquesa Maria Luisa de dieciocho años que se había casado en Viena por poderes, actuando el mariscal Berthier de representante del novio, el 2 de abril se celebra la ceremonia en Francia, y el 20 de marzo de 1811 nace Napoleón II y se le concede el titulo de rey de Roma. Bonaparte creía que con el matrimonio y el heredero se aseguraba el apoyo austriaco, pero sólo era una maniobra de Francisco II para ganar tiempo, la alianza con Prusia era también un pacto para tranquilizar momentáneamente al emperador y en Suecia, Bernadotte uno de sus mariscales se alzaba con el trono, Napoleón no se podía imaginar que uno de sus mariscales le traicionaría y entraría en la orbita del zar. De modo que cuando Napoleón pensaba que tenía todo atado en realidad estaba sentado sobre un barril de pólvora; así que cuando el zar Alejandro I decidió romper el bloqueo y pidió la retirada de todas las tropas francesas a la orilla izquierda del Elba, Bonaparte comenzó a preparar la invasión del gigante ruso sin saber en realidad lo que dejaba a su espalda.

LA CAMPAÑA RUSA O EL COMIENZO DEL FIN

El 24 de junio de 1812 Napoleón cruza el Niemen al frente de 428.000 hombres de los 700.000 que forman la Grande Armee, 180.000 caballos y 1800 cañones. Aquel ejército, estaba formado por soldados de veinte nacionalidades, solo la mitad eran franceses, y hablaban doce idiomas diferentes. Los rusos, impresionados por semejante ejército comienzan con su estrategia de tierra quemada, los ejércitos de Barclay y Bagatrion se retiran continuamente sin presentar batalla, Napoleón a pesar de estar seguro de que adentrarse en la estepa rusa es un suicidio es lo que está haciendo. Por fin el general Kutuzov presenta batalla en Borodino, pero el emperador a pesar de ganar la batalla, se muestra vacilante y permite que los rusos se replieguen en orden. Sus generales no entienden esta actitud; Ney grita"¡Qué regrese a Tullerias!"; pero lo que ocurre es que Napoleón empieza a presentir la tragedia, las líneas de suministro se están alargando demasiado y la comida empieza a escasear y por eso decide tomar una actitud más prudente. Ahora no queda más remedio que llegar hasta Moscú. Cuando Napoleón entra en la capital rusa no hay nadie para recibirle, Kutuzov ha evacuado la ciudad.

A los pocos días la ciudad está en llamas, no hay alimentos y la espera es inútil, nadie va al Kremlin a negociar. El invierno se acerca y ante la imposibilidad de pasarlo en Moscú Napoleón ordena la retirada dando así comienzo una de las mayores tragedias de la historia. El 19 de octubre abandonan Moscú hostigados por los cosacos, las guerrillas de campesinos y el ejército ruso; los alimentos son escasos y la noche entre el 3 y 4 de noviembre llega el "general invierno", las temperaturas descienden a 20º bajo cero y todo se cubre de nieve. Tardan una semana en recorrer los 100 kilómetros siguientes hasta Smolenko pero lo que tenía que ser un lugar seguro está amenazado por los rusos así como toda la red de suministros, hay que continuar, el paso sobre el Beresina, el 26 de noviembre, se transforma en un infierno, los franceses dejan al otro lado más de 25.000 muertos numerosos heridos y prisioneros y el material pesado. Por si esto fuera poco el 5 de diciembre Napoleón es informado de un intento de golpe de estado el pasado 23 de octubre y marcha apresuradamente para Francia dejando a Murat al mando. Napoleón cruza Europa de incógnito y el día 18 llega a París donde se encuentra con una gran hostilidad popular. A partir de ahora todo será una sucesión de traiciones, Prusia y Austria como era de esperar afirman primero su neutralidad retirando sus tropas de la Gran Armee y posteriormente declaran la guerra a Bonaparte. Incluso su antiguo mariscal, Bernadotte ahora rey de Suecia le declara la guerra. En los estados alemanes empiezan a concentrarse todos los enemigos de Napoleón para darle la puntilla final 184.000 rusos, 162.000 prusianos, 127.000 austriacos, 37.000 suecos, 9.000 ingleses. Después de otras batallas menores los franceses fueron derrotados en Leipzig y expulsados definitivamente de Alemania. Ahora ya no se trata de conquistar naciones sino de defender el propio territorio francés pero cada vez más naciones se suman a la ofensiva. Los holandeses se levantan contra el poder francés, nuevos desembarcos británicos en Holanda, Wellington cruza los Pirineos, Dinamarca declara la guerra a Francia e incluso Murat declara la guerra a su maestro desde su trono en Nápoles. El emperador se defiende y da muestras de su irrepetible talento, golpea a los ejércitos aliados en todas partes y consigue cuatro victorias consecutivas, pero el ejército francés está exhausto y los aliados acuden cada vez en mayor número. El 25 de marzo Schwarzenberg ocupa París. Marmont se pasa al enemigo, y una delegación de mariscales con Ney a la cabeza acuden a Fontainebleau y le instan para que abdique. El 11 de abril el emperador solo y derrotado firma la renuncia al trono.

LOS CIEN DIAS Y EL FIN DE UNA EPOCA

Napoleón derrotado Los cien dias

Después de la abdicación de Napoleón, se trajo a un miembro de la casa de los Borbones para sentarse en el trono de Francia, las potencias aliadas se dedicaban a reorganizar el mapa de Europa en el congreso de Viena y la emperatriz Maria Luisa se dedicaba a ir de fiesta en fiesta. Mientras tanto Napoleón en su exilio en la isla de Elba se dedicaba a dirigir su pequeño microestado, acompañado de mil hombres de la guardia y un pequeño sequito de fieles. Pero el emperador estaba cada vez más apático, echaba de menos a su mujer, a su hijo y la vida de acción. A principios de 1815 le llegaron rumores de que se preparaba un atentado contra su vida y decidió que era la hora de volver; aún se sentía capacitado para desafiar al mundo por última vez. El uno de marzo de 1815 desembarcó cerca de Cannes con apenas mil soldados y se dirigió a París. Era aclamado allí por donde pasaba y a medida que se acercaba su escaso ejército crecía; todos los intentos que se hicieron por detenerle fueron en vano.

Los mariscales, que habían jurado lealtad a Luis XVIII están divididos, algunos parten con el Borbón y otros vuelven al lado del emperador como Soult y Ney. El 20 de mayo entra en París y un escalofrío recorre Europa. Rápidamente jura la constitución en una suntuosa ceremonia y ante la negativa de las potencias europeas a negociar empieza a preparar un ejército. En poco tiempo reúne medio millón de hombres, los aliados mandan prácticamente el doble entre unos y otros. Napoleón se dirigió primero en dirección a Bruselas para evitar la unión de los ejércitos inglés y prusiano. Se enfrentó a los prusianos en Ligny mientras Ney se enfrentaba a los ingleses y holandeses en Quatre Bras. No pudo rematar la faena y el 18 de junio de 1815 se enfrentó a Wellington en Waterloo, cuando la batalla estaba indecisa Blucher irrumpió al frente del ejército prusiano desequilibrando la balanza del lado aliado. La derrota fue aplastante por culpa en gran parte de los errores cometidos por Ney y Grouchy.

Napoleón regresó inmediatamente a París donde todo el mundo pedía la abdicación. Después de hacerlo pidió asilo en Inglaterra pero esta vez los aliados no serían benevolentes. Esta vez el destino seria una isla rocosa en medio del océano; Santa Elena. Allí le esperaba la tutela británica a cargo de Sir Hudson Lowe su carcelero y verdugo; según recientes investigaciones murió por envenenamiento progresivo. Había llegado con un escaso grupo de seguidores pero las condiciones de vida en la isla hicieron que poco a poco fueran volviendo a Francia. El 5 de mayo de 1821 el emperador muere tras una larga agonía prácticamente solo. Fue enterrado con el uniforme de los cazadores, su preferido, y envuelto en la capa que portaba en la batalla de Marengo. Fue enterrado con honores de general ingles, y el mando británico de la isla autorizó un centinela junto a su tumba. El vuelo del águila había terminado poniendo fin a la  alucinante biografía de Napoleón Bonaparte.

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Última actualización el Viernes, 03 de Agosto de 2012 10:59
 
 

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