Jean Lannes
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Escrito por Xavier Sancho   
Miércoles, 15 de Abril de 2009 19:29

 

Lannes

 

Jean Lannes, (Lectoure, Gers, 10 de abril de 1769 - Ebersdorf, 31 de mayo de 1809), MARISCAL DE FRANCIA Duque de Montebello,Príncipe de Siewierz

Jean Lannes nació el 10 de abril de 1769 en Lectoure (Gers). A pesar de que sus padres eran propietarios de una granja, tanto él como sus hermanos recibieron una educación bastante rudimentaria y elemental, carencia que hubo de resolver una vez convertido ya en oficial superior. Un capellán le enseño a leer y escribir y luego fue puesto como aprendiz de tintorero, aunque poco más se sabe de su infancia en Lectoure.

Con el estallido de la Revolución Francesa, Lannes se alistó en 1792 en el 2º batallón de voluntarios de Gers, donde adquirió los grados de sargento mayor y subteniente. Enviado su regimiento a Miral, cerca de Toulouse, para iniciar su entrenamiento militar, Lannes conoció allí al teniente Pouzet, que le introdujo en la vida militar y le enseñó conocimientos tácticos. Convertidos en amigos íntimos, ambos estaban destinados a perecer en la misma batalla. Destinado al ejército de los Pirineos Orientales, es nombrado teniente el 25 de septiembre, y capitán de granaderos el 31 de octubre. Participó en los combates de Port-Vendres, Collioure y Banyuls, donde recibió una herida en el brazo izquierdo. Todavía convaleciente, regresó a filas para participar en un ataque contra las posiciones españolas en Villelongue, hecho que le valió el grado de jefe de brigada el 25 de diciembre de 1793. De vuelta a Perpignan para recuperarse, conoció a Paulette Méric, con quien se casó el 19 de marzo de 1795.

De vuelta al ejército, Lannes se distinguió en la batalla de Boulou, y en el mes de junio, bajo las órdenes de Dugommier, salvó, con sólo 1.200 hombres, a una brigada de ser rodeada por los españoles. Después de esta operación, Lannes pasó a la división del general Augereau, donde tuvo la oportunidad de mejorar sus conocimientos tácticos. A finales de 1795 la división Augereau pasó a formar parte del ejército de Italia y allí tomó parte en la batalla de Lonato el 24 de noviembre y después, bajo el mando del general Bonaparte, se distinguió en Millesimo y Dego.

Jefe de brigada provisional del 69 regimiento de línea el 15 de abril de 1796 y confirmado el 24 por el Directorio, recibió el mando de 4 batallones de granaderos de la vanguardia de Dallemagne. Con estas fuerzas, Lannes fue el primero en cruzar el Po en Plaisance el 7 de mayo. Combatió en Fombio al día siguiente, en Lodi el 10, y en el mes de julio rechazó una salida de los austríacos durante el sitio de Mantua. Luego participó en la expedición contra Livorno del general Vaubois. Nombrado por Bonaparte general de brigada de caballería en septiembre, tomó dos estandartes enemigos en Bassano el 8 del mismo mes, siendo herido ligeramente, y el 15 recibió otra herida, esta vez de más seriedad, en Governolo, durante la batalla de St. Georges.

Todavía convaleciente, Lannes se unió de nuevo al ejército para participar en el ataque de Arcola el 15 de noviembre. Allí recibió dos nuevas heridas y fue llevado en ambulancia a Ronco, donde le llegaron los rumores de los fracasos de los asaltos franceses. Entonces Lannes cogió un caballo y regresó a Arcola, llegando a tiempo para ver a Bonaparte atrapado en la retirada. Mientras los ayudantes de Bonaparte se esforzaban para protegerle del contraataque austríaco, Lannes lanzó a su columna contra el enemigo y le rechazó más allá del puente. Recibió una nueva herida, la tercera del día, pero Bonaparte pudo escapar con vida. Desde ese día surgió una amistad especial entre Bonaparte y Lannes, que continuaría hasta la muerte del segundo. El 17 de marzo de 1797 recibió la confirmación del grado de general de brigada por el Directorio ejecutivo y fue enviado por Bonaparte para tratar la paz con el Papa.

Designado para formar parte del ejército de Oriente el 14 de marzo de 1798, estuvo en el ataque de Malta, luego mandó una brigada de la división Kléber y participó en la toma de Alejandría. Puesto al mando de la división Menou, jugó un papel notable en la represión de la insurrección de El Cairo. Durante la campaña de Siria, estuvo en El Arish, se distinguió en el sitio de Jaffa el 7 de marzo de 1799 y fue herido gravemente en el cuello durante un asalto contra San Juan de Acre el 8 de mayo. Lannes nunca se recuperó completamente de esta herida. Desde entonces, tuvo cierta dificultad para hablar y le quedó la cabeza inclinada hacia un lado. El 10 de mayo fue nombrado provisionalmente por Bonaparte general de división. Combatió en la segunda batalla de Abukir, donde sólo Murat rivalizó con él por la gloria, y fue herido de nuevo, esta vez en la pierna, en el ataque de la ciudadela de Abukir. El 22 de agosto partió hacia Francia como parte del séquito de Bonaparte.

Al mando del cuartel general de las Tullerías, contribuyó al éxito del golpe de estado del 18 de brumario. El 12 de noviembre fue nombrado comandante del 9º y 10º distritos militares para granjearse el apoyo al nuevo gobierno. Durante este tiempo, se divorció de su esposa, que le había sido infiel. De nuevo en París, el 16 de abril de 1800, fue nombrado comandante en jefe de la Guardia Consular. Al mando de la vanguardia del ejército de reserva, Lannes tuvo la oportunidad de demostrar todos sus talentos al mando de la infantería. Convencido de que la rapidez y la sorpresa eran cruciales para la victoria, cruzó el Gran San Bernardo el 14 y el 15 de mayo de 1800, tomó Aosta al día siguiente, vencedor en Châtillon el 18 y en La Chiusella el 26, tomó Pavía el 2 de junio y cruzó el Po el 6 ante el enemigo. El 9 obtuvo una ruidosa victoria en Montebello contra las fuerzas superiores en número del general austríaco Ott, que le valdrá más tarde el título de duque. El 14, en Marengo, Lannes tuvo que invertir su papel habitual y entablar una acción de retaguardia, resistiendo durante 7 horas los ataques enemigos y el fuego de 80 cañones hasta la llegada la Desaix, que le permitió participar en el contraataque que dio la victoria a Bonaparte.

Pretendiente a la mano de Carolina, cayó ante las intrigas de Murat y Bessières, aunque después, el 15 de septiembre de 1800, se casó con Louise Antoinette Guéhéneuc, la hija de un senador, con la que tuvo cinco hijos. De profundas ideas jacobinas, se pronunció contra la firma del Concordato. A pesar de la amistad personal que unía a Lannes con el Primer Cónsul (siempre se obstinó en tutear a Bonaparte), el conflicto entre los dos hombres surgió cuando Lannes, como comandante de la Guardia, utilizó 400.000 francos sin autorización para mejorarla. Bonaparte, para dar ejemplo, le ordenó restituir la suma en el plazo de 8 días o comparecer ante un consejo de guerra. Lannes no tenía el dinero, que le prestó Augereau, su antiguo compañero de armas. A consecuencia de este hecho, Lannes fue destituido del mando de la Guardia y enviado a un exilio diplomático en Portugal, el 14 de noviembre de 1801, como embajador plenipotenciario.

Su estancia en Portugal fue tempestuosa, a causa de su carácter brusco e irascible, muy alejado de las virtudes de un diplomático, pero sustanciosa económicamente, ya que regresó a Francia convertido en un hombre rico, lo que le permitió devolver los 400.000 francos a Augereau.

El 19 de mayo de 1804 fue elevado al rango de mariscal de Imperio, y con ocasión de los preparativos para invadir Inglaterra, fue llamado por fin a Francia para tomar el mando de la vanguardia en Boulogne el 22 de marzo de 1805.

La campaña de 1805 le vio de nuevo en la vanguardia del ejército, al mando del 5º cuerpo, cuyo mando obtuvo el 23 de agosto. Combatió en Wertingen, participó en el cerco de Ulm, tomó Braunau el día 30 de octubre y facilitó la entrada de Napoleón en Viena el 13 de noviembre al apoderarse mediante una estratagema de un puente vital. En Hollabrunn, el 16, luchó durante 5 horas contra los rusos, y en Austerlitz estuvo al mando del ala izquierda, enfrentándose a las fuerzas de Bagration e impidiendo que apoyaran al centro.

Al mando de nuevo del 5º cuerpo durante la campaña de 1806, el 10 de octubre derrotó en Saalfeld a las fuerzas prusianas y sajonas del príncipe Luis de Prusia, que resultó muerto en la lucha. Se distinguió de nuevo en la batalla de Jena, donde estuvo al mando del centro del ejército, entró en Potsdam, y, junto con Murat, forzó la rendición de Hohenlohe en Prenzlow.

Durante la campaña de Polonia, se distinguió en Pultusk, el 26 de diciembre, donde atacó a las fuerzas superiores en número de Benningsen. Herido nuevamente, la oportuna llegada de una de las divisiones de Davout le salvaron de la derrota. Abandonando el mando del 5º cuerpo para restablecerse en Varsovia, se enfrentó de nuevo con el Emperador por motivos económicos.

El 5 de mayo recibió el mando de un cuerpo de reserva con el que participó en el sitio de Dantzig y en la batalla de Heilsberg. En Friedland estuvo al mando del centro, donde resistió, apoyado por Oudinot, desde las 3 de la madrugada hasta las 11 de la mañana, el ataque de 45.000 rusos.

Como recompensa a sus servicios, recibió 177.000 francos del gran ducado de Varsovia, el título de coronel-general de los suizos (13 de septiembre), fue hecho caballero de la orden de San Andrés de Rusia, príncipe de Siévers, y duque de Montebello (15 de junio de 1808), y recibió 100.000 y 50.000 francos de rentas por tierras en Westfalia y Hanover, respectivamente.

Con ocasión de la intervención de Napoleón en España, Lannes recibió el 18 de noviembre de 1808 el mando del III cuerpo de ejército y una parte del VI para operar en el valle del Ebro contra Castaños. Con estas fuerzas, Lannes, a pesar de que había sufrido una grave caída de caballo de la que aun no estaba recuperado, derrotó el 23 de noviembre en Tudela a los generales Castaños y Palafox, infringiéndoles 6.000 bajas. El 20 de diciembre recibió el mando del sitio de Zaragoza, que debía completar con el III y V cuerpos. En lugar de los costosos asaltos a la bayoneta de sus predecesores, Lannes decidió usar la artillería y las minas para destruir uno a uno los bastiones que más resistencia oponían a su avance. Su táctica dio resultado y el 21 de febrero de 1809 recibió la rendición de Zaragoza.

El 26 de marzo, Lannes regresó a Francia, pero tuvo poco tiempo de descanso, ya que, a raíz de la nueva guerra con Austria, el 19 de abril se unió al cuartel general, recibiendo al día siguiente el mando de un cuerpo provisional. Combatió en Abensberg, Landshut, Eckmühl y Ratisbona, donde colocó personalmente una escala para asaltar las murallas con el fin de dar ejemplo a sus hombres.

El 24 de abril recibió el mando del 2º cuerpo del ejército de Alemania, con el que participó en la toma de Viena el 11 de mayo. El 21 de mayo, en Essling, se defendió, junto con Massena, durante todo el día contra 100.000 austríacos, al mando del archiduque Carlos. Los franceses sólo eran 26.000. Las fuerzas de Lannes no sólo mantuvieron sus posiciones, sino que rechazaron a los austríacos, y la batalla sin duda se hubiera ganado si no hubiera sido por la ruptura de los puentes sobre el Danubio, que privó a los franceses de refuerzos y municiones. Destrozadas por la artillería enemiga, las tropas francesas tuvieron que optar por la retirada. Mientras Lannes hablaba con el general Pouzet, el mismo que le había introducido en la vida militar en 1792, una bala alcanzó en la cabeza a este último, matándolo en el acto. Lannes, afectado por la pérdida, se sentó al borde de una trinchera con las piernas cruzadas, cuando otra bala le alcanzó de lleno en ellas.

Llevado a Kaiser-Ebersdorf, el doctor Larrey le amputó la pierna izquierda y, al principio, pareció experimentar una notoria mejora. Sin embargo, se le declaró una fiebre perniciosa y se le desarrolló la gangrena. Napoleón acudió a visitarle cada día y la despedida entre los dos fue emotiva. Ya sin esperanzas, el mariscal entró en fase de delirio y murió el 31 de mayo. Napoleón escribió a su esposa: "El mariscal ha muerto esta mañana por las heridas recibidas en el campo de honor. Mi pena es igual a la vuestra. Pierdo al general más distinguido de mis ejércitos, a mi compañero de armas después de 16 años, al que yo consideraba como mi mejor amigo". Su cuerpo fue enterrado en el Panteón de París el 6 de julio de 1810, aniversario de la batalla de Wagram.

Opiniones de Napoleón sobre Lannes

-Tenía una gran experiencia de la guerra. Fue un hombre de una bravura poco común. Tranquilo en medio del fuego, poseía una visión segura y penetrante. Violento e irritable en sus expresiones. Como general era infinitamente superior a Moreau y Soult". Napoleón a O´Meara, 4 de diciembre de 1816.

-En Lannes, el valor predominaba al principio sobre el talento, pero a mi lado su espíritu ascendía cada día más hacia el equilibrio. Había alcanzado gran superioridad cuando murió. Le encontré pigmeo y le perdí gigante". Napoleón a Las Cases, 5 de diciembre de 1815.

-No había sido durante mucho tiempo más que un soldado valiente, pero se había convertido en un talento de primera línea". Respecto a cuál hubiera sido su comportamiento en los últimos tiempos, dijo: "No se puede garantizar nada, pero no creo que hubiese sido posible verle faltar al honor y al deber. Por otra parte, no es presumible que viviese. Bravo como era, se habría hecho matar al principio, o al menos habría procurado ser herido para hallarse apartado, fuera del centro e influencia de las cosas. Y si hubiera podido disponerse de él, era de esos hombres capaces de cambiar el curso de los sucesos por su propio peso e influjo". Napoleón a Las Cases, 27 de enero de 1816.

 

 

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Última actualización el Domingo, 10 de Mayo de 2009 09:59
 

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