Cuando una persona tiene a su cargo la responsabilidad de tomar decisiones que afectan a otros, la presión es enorme. Lograr los objetivos planteados con justicia y eficiencia es todo un reto para estos hombres y mujeres.

Una buena gestión necesita de la habilidad del gerente para ver los problemas que se le presentan en forma holística. Hace falta poseer el carácter, la flexibilidad, la moral, la disciplina y la sencillez para poder lograr que sus colaboradores lo sigan. Contar con información de calidad como un insumo es de fundamental importancia, se debe saber que disponibilidad de recursos se tienen, cuál es el escenario actual y proyectado en un tiempo establecido.

El líder exitoso siempre considera la asesoría oportuna antes de tomar una decisión, conoce la importancia de considerar las opciones que sean necesarias para enfrentar las vicisitudes que se le presentan. En estos tiempos la asesoría online es un valioso recurso para obtener de especialistas las más actualizadas y variadas recomendaciones en corto tiempo y a un costo bastante aceptable.

grande napoleon

El gran estratega e inspiración de muchos gobernantes y empresarios, Napoleón Bonaparte, en un envidiado porcentaje logró arrebatarle a la suerte una infinidad de victorias en las que todo parecía indicar que perdería. Tenía una capacidad de gestión brillante sus cualidades como líder eran indiscutibles; pero no fue algo que nació con él, tuvo a lo largo de su vida muchos encuentros con el fracaso y con paciencia y carácter logro sobreponerse.

En un gerente el carácter es vital,  no confundamos carácter con temperamento, este último tiene que ver con condiciones genéticas, heredadas; pero el carácter se forja con trabajo, educación, entrenamiento y mucha paciencia. Desarrollar la capacidad de anteponer la razón a la emoción es una virtud que muy pocos tienen y Napoleón era un verdadero maestro.

Bonaparte era un obsesionado de la exactitud; pero al mismo tiempo se manejaba con flexibilidad, hacer eso es otra virtud difícil de conseguir en una persona, el informarse adecuadamente de todos los detalles relacionados con sus batallas, le permitía poder planificarse de manera impecable; pero al igual que el legendario Sun Tzu, sabía que la flexibilidad de la táctica era la que terminaba por dominar la situación, sin perder el objetivo, se reagrupan, se dispersan y se ajustan a la nueva situación. Esa era la habilidad de aquél gran líder llamado Napoleón.

 

flexibilidad

Al hacer un paralelismo de su gestión para lograr los objetivos que se proponía, con las formas en las que se conducen los gerentes exitosos de hoy en día, puede notarse  la similitud entre las habilidades que ambos. La misma flexibilidad que le permitió a Napoleón salir victorioso en las batallas, es la misma que les permite hoy a los gerentes de empresas, adaptarse a los cambios que se dan en el mercado, cada vez con mayor rapidez y frecuencia; pero que son superados gracias a esa habilidad de manejarse adecuadamente en el momento de la ejecución de sus planes, eso sí, siempre manteniendo el norte claro.

¡Qué grande, Napoleón!