La visión de un líder es un elemento de suma importancia para una organización, ya sea en el ámbito comercial, familiar o en la guerra.

Hombres del talante de Napoleón Bonaparte, uno de los líderes más conocidos en el mundo, logró cambiar la historia de su país y llegó a crear un imperio prácticamente de la nada.

Los grandes líderes se sobreponen a la adversidad, su carácter se hace visible cuando las cosas se ponen difíciles, Napoleón tuvo que superar toda clase de obstáculos; pero el más importante de todos, por lo menos a mi parecer, fue luchar contra su propia tendencia a la depresión, tal vez su entereza no era más que una armadura de hierro para esconder los grandes temores que tenía. Después de todo, ¿No es eso lo que hacen los valientes? ¿Luchar contra sus miedos y sobreponerse a ellos? Eso hacía a Bonaparte.

En el mundo empresarial sus enseñanzas, estrategias, posiciones frente a dilemas claves, han sido tomados en cuenta para alimentar el fuego que envuelve a quienes tienen la difícil, pero apasionante tarea de emprender. Cuando a este gran líder le asignaron un ejército por la astucia demostrada en combate, los responsables que se lo asignaron jamás imaginaron lo que sería capaz de hacer con un componente armado muy desmejorado, estaban hambrientos, sin logística, andrajosos y lo más importante desde mi punto de vista era que estaban desanimados, era un ejército que no tenía futuro.

compañeros de trabajo

Un líder de una agencia inmobiliaria, por ejemplo, puede tomar aliento leyendo sobre las hazañas de Napoleón. Vendedores sin ánimo, un mercado deprimido, una vida más cara cada día, competidores voraces y pocas oportunidades de éxito. Ante un panorama tan desalentador bien vale la pena darse esa vuelta por una lectura de aquel hombre que llegó a ser el más poderoso del mundo, después de haber estado en posiciones tan desventajosas y con todo y eso logró alzarse con la gloria.

Lo que parecía locura, era algo muy bien pensado, Bonaparte era un hombre muy inteligente y se destacaba en sus estudios, era amante de la vida y obra del emperador romano Julio César, el más grande y laureado de su época. Su ambición era tal, que se sobreponía a cualquier barrera. Tenía una empatía con quienes comandaba y era capaz de motivarlos a hacer lo que este les pidiera, a cambio sabían que su líder cumpliría con lo prometido y nada mejor que eso para lograr la confianza de sus soldados, que en el caso de una inmobiliaria serían sus empleados o colaboradores.

hombre mirando a la ciudad

Organizaciones de este sector como Estrada & Partners, por citar alguna de las más conocidas y respetadas, han usado muchos de los principios establecidos por Napoleón para sortear los obstáculos que el mercado en crisis les ha planteado, ellos han sabido aprovechar las oportunidades, por mínimas que estas parezcan y han capitalizado éxitos. Saben que el éxito no es un regalo, es algo que hay que ganárselo, aunque el alquiler y venta de bienes inmuebles como locales, oficinas, naves industriales, etc. sigue marcando números rojos saben que la tenacidad y el manejo adecuado de la información, además de la visión clara al final le conducirán al logro de los objetivos planteados.