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Aquí mostramos otro extracto del libro del Dr. Francisco Antommarchi, concretamente el referente a la autopsia realizada posteriormente a la muerte del emperador y aunque es considerada el informe principal de la autopsia, existen otros informes ya que en el aquel momento además del Dr Antommarchi, había presentes otros cuatro médicos ingleses. Este es el informe:
"Hecho esto procedí á la autopsia , á cuya triste operación asistían los señores Bertrand, Montholon y Marchand , ejecutores testamentarios ; hallabanse también sir Thomas Reade, algunos oficiales de estado mayor, los doctores Schort, Arnolt, Michell, Livington y otros médicos hasta el número de ocho que yo habia convidado.
En tanto que le cortaban los cabellos, que Napoleón había destinado para los diferentes individuos de su familia, comprobé algunas observaciones que ya tenia hechas : he aquí las principales.
1.° El Emperador había enflaquecido tan considerablemente después d« mi llegada á Santa-Helena, que no abultaba la cuarta parte que antes. 2.° La cara y el cuerpo estaban pálidos, pero sin alteración ni aspecto cadavérico. Su fisonomía era apacible, tenia los ojos cerrados, y no se hubiera dicho que estaba muerto sino que dormía en profundo sueño. Su boca conservaba la expresión de la sonrisa, con la diferencia de que el lado izquierdo estaba levemente contraído por la risa sardónica. 3.° El cuerpo presentaba una llaga de un cauterio en el brazo izquierdo , y varias cicatrices, á saber: una en la cabeza, tres en la parte interior de la pierna izquierda, de las cuales una en el hueso del tobillo exterior; una en la extremidad del dedo anular de la mano izquierda, y en fin tenia v arias en el muslo de la pierna izquierda. 4.° Su altura total de lo alto de la cabeza hasta los talones era de cinco pies dos pulgadas y cuatro líneas. 5.° La extensión comprendida entre sus dos brazos tomada desde las puntas de los dedos del medio, era de cinco pies dos pulgada». 6.° De la sínfisis del pubis hasta lo mas alto de la cabeza había dos pies siete pulgadas y cuatro líneas. 7.° Del pubis al calcaño, dos pies siete pulgadas. 8.° De lo mas alto de la cabeza basta la barba, siete pulgadas y seis líneas. 9.° La cabeza tenia veinte pulgadas y seis líneas de circunferencia; tenia la frente alta, las sienes deprimidas, y la coronilla de la cabeza muy fuerte y ahuecada. 10.° Los cabellos escasos y de color castaño claro. 11.* El cuello un poco corto, pero bastante regular. 12.* El pecho ancho y de buena conformación. 13.° El abdomen muy inflamado y voluminoso. 14 º Los pies y las manos un poco pequeños, pero bellos y bien hechos. 15.° Los miembros tendidos y derechos; todas las otras partes del cuerpo tenían las proporciones ordinarias. Tuve curiosidad en hacer en aquel grande hombre la aplicación del sistema cráneo-lógico de los doctores Spurzheim y Gall: he hache los signos más aparentes que su cabeza ofreció. 1.° Órgano de la disimulación. 2.* Órgano de las conquistas. 3.° Órgano de la benevolencia. 4.° Organo de la imaginación. 5.° Órgano de la ambición y amor de la gloria. Por lo que respecta á las facultades intelectuales hallé: 1.° Organo de la individualidad ó conocimiento de los individuos y de las cosas. 2.° Organo de la localidad, de las relaciones del espacio. 3.° Organo del cálculo. 4º Organo de la comparacion. 5.° Organo de la calidad, del espíritu de inducción, de cabeza filosófica.
Veinte horas y media se habían pasado después de su muerte , cuando comencé la disección del cadáver: primeramente abrí el pecho, y lo mas notable que observé fue lo siguiente. Los cartílagos ó ternillas costales fitaban osificados en gran parte. El saco que forma la pleura costal del lado izquierdo, contenía cerca de un vaso de agua de un color cetrino. Una ligera cubierta de linfa coagulada cubría una parte de la superficie de las pleuras costal y pulmonar correspondientes al mismo costado. El pulmón izquierdo estaba levemente comprimido por causa del derramen, y se unía por medio de numerosos ligamentos á las partes posterior y lateral del pecho y al pericardio. Le disequé con cuidado y hallé el lóbulo superior salpicado de tubérculos y de algunos hoyitos tuberculosos. El saco de la pleura costal del lado derecho encerraba cerca de dos vasos de agua de un color cetrino. El pulmón derecho estaba ligeramente comprimido por efecto del derramamiento, pero su parénquima estaba en estado natural. Ambos pulmones tenían un color natural. La membrana mas compuesta ó mucosa de la traque-arteria y de los bronquios estaba bastante roja y envuelta en cantidad de pituita espesa y viscosa.
Muchos de los ganglios bronquiales y del mediastino estaban un poco abultados, casi deteriorados y en supuración.
El pericardio estaban en estado normal 6 natural y contenía una onza de agua de un color cetrino. El corazón , un poco mas voluminoso que el puño del individuo, presentaba, aunque sano, bastante grasa en su base y en sus surcos. Los ventrículos aórtico y pulmonar y las aurículas correspondientes estaban en estado regular, pero pálidos y enteramente vacíos de sangre. Los orificios no presentaban ninguna lesión notable. Los grandes vasos arteriales y venosos próximos al corazón estaban vacíos y generalmente en estado natural ó normal.
El abdomen presentó lo que sigue: dilatación del peritoneo producida por una gran cantidad de gas. Trasudor ligero transparente y difluente que revestía en toda su extensión las dos partes ordinariamente contiguas de la superficie interna del peritoneo.
El omento mayor estaba en estado normal.
El bazo y el hígado, endurecidos, estaban muy voluminosos y cargados de sangre, la tela del hígado de un rojo moreno no presentaba por lo demás ninguna alteración notable de estructura. Una bilis en extremo espesa y grumosa llenaba y dilataba la vesícula biliar. El hígado, que estaba afectado de hepatitis crónica, se hallaba unido íntimamente por su superficie convexa al diafragma; la adherencia era fuerte, celulosa y antigua, y ce prolongaba en toda su extensión. La superficie cóncava del lóbulo izquierdo adhería inmediata y fuertemente á la parte correspondiente del estómago , sobre todo á lo largo de la corvadura menor de este órgano, como también ni omento menor. En todos estos puntos de contacto estaba el lóbulo notablemente grueso, hinchado y endurecido.
El estómago pareció á lo pronto en un estado de los más sanos, sin señal alguna de irritación ó de flogosis y la membrana peritoneal se presentaba bajo las mejores apariencias. Pero examinando este órgano con cuidado, descubrí en la superficie anterior, hacia la corvadura menor y a unos tres dedos del píloro, una ligera obstrucción como squirrosa muy poco extendida y exactamente circunscrita. El estómago estaba horadado de parte á parte en el centro de este pequeño endurecimiento, y esta abertura estaba cubierta por la adherencia de esta parte al lóbulo izquierdo del hígado.
El volumen del estómago era mucho más pequeño de lo que es ordinariamente. Al abrir esta víscera á lo largo de su corvadura mayor, hallé que una parte de su capacidad estaba ocupada por una cantidad considerable de materias débilmente consistentes, mezcladas con mucha flema, y de un color semejante al de las heces del café. Retiradas estas, se halló la membrana más compuesta o mucosa del estómago en su estado normal desde el pequeño hasta el grande recodo de esta víscera, siguiendo su corvadura mayor. Casi todo el resto de la superficie interna de este órgano estaba ocupado por una úlcera cancerosa que tenia su centro en la parte superior, a lo largo de la corvadura menor del estómago, mientras que las bordes irregulares y picoteados de su circunferencia se extendían atrás y adelante de esta superficie interior, y desde el orificio del cardias hasta una buena pulgada del píloro. La abertura redonda y horadada en declive oblicuamente con daño de la superficie interna de la víscera apenas tenia cuatro ó cinco líneas de diámetro en lo interior y dos líneas y media lo mas en lo exterior; su borde circular en esta parte , era delgado en extremo, estaba ligeramente dentellado , negruzco , y formado solamente por la membrana peritoneal del estómago. Una superficie ulcerosa pardusca y lisa formaba en lo demás las paredes de esta especie de canal, que hubiera establecido una comunicación entre la cavidad del estómago y la del abdomen, si no se hubiese opuesto la dicha adherencia del hígado. La extremidad derecha del estómago, á una pulgada de distancia del píloro ; estaba rodeada de una obstrucción, o más bien, de un endurecimiento esquirroso anular , ancho de algunas líneas. El orificio del píloro estaba en un estado perfectamente normal. Los bordes de la úlcera presentaban notables hinchazones fungosas, cuya base dura, gruesa y esquiriosa se extendía también á toda la superficie ocupada por esta cruel enfermedad. El omento menor estaba encogido, hinchado, en extremo duro y degenerado : las glándulas linfáticas de este pliegue peritoneal, las que están colocadas á lo largo de las corvaduras de1 estómago y las inmediatas a los pilares del diafragma , estaban en parte tumefactas , esquirrosas, y aun algunas en supuración.
El tubo digestivo estaba dilatado por una gran cantidad de gas. En la superficie peritoneal y en los pliegues perifonéales advertí algunas manchitas rojas de dimensiones varias y bastante distantes una de otra. La membrana mas compuesta de este canal parecía hallarse en un estado natural. Una materia negruzca y muy viscosa bañaba los intestinos gruesos.
El riñón derecho estaba en estado normal; el del lado izquierdo estaba dislocado y caído sobre la columna lombo-vertebral: era más largo y mas estrecho que el primero; por lo demás parecía sano. La vejiga vacía y muy encogida, contenía una cantidad de arenillas mezcladas con algunos cálculos. Había numerosas manchitas rojas, esparcidas en la membrana mas compuesta ó mucosa ; las paredes de este órgano estaban en estado normal. "
Fuente: Los Últimos Momentos de Napoleón, del Dr. Francesco Antommarchi.
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